Sé que llorar no va a ayudar en nada. Ni siquiera para desahogarme, sólo lo va a hacer más real. Y es algo que sólo yo lo voy a entender.
Me parece tan difícil. Sé que después de esto no habrá vuelta atrás. El tiempo pasa y las cosas cambian. Todo sería más sencillo si no me hubiera involucrado tanto.
Sé que esto sólo se podrá traducir como "distancia". Y a día de hoy me duele pensarlo.
Espero, deseo, que simplemente se quede en "cambio".
viernes, 24 de agosto de 2012
lunes, 4 de junio de 2012
Y sólo quiero poner distancia
Estoy cansada. Malditamente cansada de toda esta surrealista situación. Hasta las narices de todo. De ti y de tu personalidad. De que a la mínima que te sientas atacada saltes como una gacela a la yugular. ¿No te cansas? De tu recién adquirida (y bastante patética) inseguridad. De tu estrenada dependencia. ¿Realmente siempre fuiste así? ¿Tan ciega he estado? No te sabía tan parásito, tan eco de pensamientos ajenos, tan influenciable, moldeable. Supongo que estabas en un pedestal hecho por pura rutina y contra más se rompe más me molesta. Porque la razón tiene nombre y apellidos sin ser ella la culpable real. Porque eres sólo tú y tus anhelos escondidos. Y me cansa y me hace maldecirla sin conocerla, para evitar maldecirte a ti. Porque aún me queda algo de consideración. Algo que puede que se acabe después de esta semana. Pero por favor, no me hagas cerrar los ojos con tal de no mirarte. Casi tengo ganas de huir el tiempo que ella esté aquí.
Porque nunca hemos estado bien. Sólo manteníamos un equilibrio. Porque no casamos, porque estas ciega y egoísta. Y tienes la osadía de intentar refregarme el mio. Pero yo estoy orgullosa del mio, porque no tengo razón para no estarlo. Pero me pregunto cuanto llorarías si abriera la boca. No sabes de la misa la mitad y te las das de entendida. Se te escapa todo entre tus dedos y te crees llevar las riendas. Y estoy cansada, cansada, cansada. Y sólo quiero dormir y despertar el lunes que viene y fingir que nada ha ocurrido.
Te maravillaste al saber mi número 1. Pero no es que fueras sustituida, es que hace mucho tiempo que dejaste ese puesto vacante.
Porque nunca hemos estado bien. Sólo manteníamos un equilibrio. Porque no casamos, porque estas ciega y egoísta. Y tienes la osadía de intentar refregarme el mio. Pero yo estoy orgullosa del mio, porque no tengo razón para no estarlo. Pero me pregunto cuanto llorarías si abriera la boca. No sabes de la misa la mitad y te las das de entendida. Se te escapa todo entre tus dedos y te crees llevar las riendas. Y estoy cansada, cansada, cansada. Y sólo quiero dormir y despertar el lunes que viene y fingir que nada ha ocurrido.
Te maravillaste al saber mi número 1. Pero no es que fueras sustituida, es que hace mucho tiempo que dejaste ese puesto vacante.
sábado, 12 de mayo de 2012
Al final eres tremenda
Tienes ese lado tremendamente cruel y demoniaco, que te tortura hasta a ti misma. Ese que te grita lo increíblemente estúpida que eres, que sabe donde tiene que pinchar para que sólo te quede cerrar los ojos con fuerza y rezar para que acabe. Rezar por mucho que no creas en Dios. Y te gustaría creer que ese ser pudiera marcar alguna diferencia. Pero sabes que no es así, que no hay nada que hacer, que tú eres el problema. Y tu lado oscuro te susurra al oído divertido, causando que rías entre lágrimas. Que te odies tanto. Y te gustaría abrir los ojos con venganza, pero sólo lo haces con contención.
Al final te da pena que sólo quede el interés.
Al final te da pena que sólo quede el interés.
miércoles, 2 de mayo de 2012
Y eres cruel, cruel.
Y te tiemblan las manos, con pura ansia. Deseando teclear algo que sólo destruya. Buscando los puntos donde sabes que más dolor vas a encontrar. Y te tiemblan los hombros, cierras los ojos y aprietas los puños. Contente, contente. Y tienes que respirar, dejarlo pasar. Sientes hasta dolor, te comen las ansias. Sabes hacer daño y tienes ganas de hacerlo. Pero te contienes. Y sabes que ella nunca apreciara tu esfuerzo. No lo entenderá, no entenderá que habrías destruido a cualquier otro. Porque igual tenias que haber satisfecho su lado masoquista.
sábado, 28 de abril de 2012
Y son sueños
Últimamente tengo problemas para distinguir entre la realidad y los sueños. Tengo la sensación de olvidar cosas, de tener que hacer algo y no saber el qué. Sobre todo estos últimos días, que ni siquiera recuerdo lo que sueño. Y sólo queda la perpetua sensación del deber incumplido.
Dime que es lo que olvido hacer.
Dime que es lo que olvido hacer.
domingo, 8 de abril de 2012
No puc perdre
Sempre vaig pensar que no hi havia perquè lluitar. Em vaig amagar darrera d'un vel al qual solia anomenar prudència quan en realitat només era covardia. Ara no deixo de pensar en allò que va ser. Em turmenta i es fica en els meus somnis. I les mans em tremolen en adonar-me de tot el ressò que hi ha dins meu. Perquè he de deixar-lo anar. Obrir els ulls i acceptar que allò és una cosa que mai més tornaré a veure. I seguir. Aixecar-me i aprendre a córrer.
Aconseguir allò que va haver de ser sempre el meu objectiu.
Aconseguir allò que va haver de ser sempre el meu objectiu.
jueves, 29 de marzo de 2012
Rota
Se te ha roto la burbuja y tu mundo vuelve a estar en play. Y quieres andar, correr, adaptarte a esa velocidad, pero tus piernas ya no te responden, han estado demasiado tiempo en pause como para recordar como era moverse. Y vuelves a desquiciarte, a romper todo a tu alrededor. Dándote cuenta de que no tienes mucho que romper. Que no hay nada. Gritas, gritas hasta que no te queda voz, sólo para sentirte aun más vacía. Lloras. Parece que las lágrimas no se te acaban con la misma facilidad. Temblando miras las fotos de aquellos con los que alguna vez te topaste. Y no reconoces nada.
Dime, ¿donde está tu existencia? ¿Tan vacía ha sido?
Dime, ¿donde está tu existencia? ¿Tan vacía ha sido?
martes, 6 de marzo de 2012
Respeto
Un día entre humeantes tazas de confidencias, hablamos de
respeto. Confesé que era algo que consideraba difícil de dar y recibir. Tú, en
cambio, lo hiciste ver fácil. Escuchar y no imponer. Y no es que yo imponga,
pero soy de opiniones fuertes y a veces tengo que morderme la lengua para no
soltarlas sin pensar en nadie más. Dices que hago las cosas al revés, puede ser
que sí. “Primero tienes que respetar para entender y luego, si eso, compartir.”
Tan fácil, a tus ojos. Pero yo tengo problemas para respetar lo que no
entiendo, lo que no comparto, lo que moralmente me parece horrible, o
simplemente estúpido. Hay días que creo entender, otros despotrico cuan sin
sentido me parece. No puedo evitarme preguntar qué es exactamente el respeto.
En qué medida lo sentimos y en qué lo fingimos. Creo que en ocasiones Respeto
es una palabra que ha perdido su valor, y simplemente la blandimos como una imposición
social.
A veces me pierdo intentando encontrar el verdadero.
A veces me pierdo intentando encontrar el verdadero.
lunes, 5 de marzo de 2012
Tu pequeño infinito
Ríes dichosa como una niña con juguete nuevo. Me hablas de estrellas y lunas, mientras pasas las páginas de aquel libro de astronomía que había olvidado en el fondo del desván. Agitas las manos intentando enseñarme lo grande que es el universo. “Infinito. ¡Infinito!”. Te gusta ver plasmado en palabras todo aquello que te enseñaron, eres feliz así. Y yo no tengo corazón para decirte lo equivocada que estás. Las mentiras que el libro cuenta. Porque la verdad no está escrita con palabras. Al fin y al cabo sólo se trata de miedo. Ese velo tan humano ante todo lo desconocido. Ríes aun más fuerte al ver el desplegable del sistema solar y yo no puedo evitar acompañar tus risas. “Mira.¡Mira! La tierra es tan pequeña.” Sí, mucho. “Neptuno es tan bonito…” Delineas las orbitas con tus dedos y yo me siento a tu lado. "Dime, preciosa, ¿Cuánto me quieres?" Sonríes y pasas las páginas rápidamente, buscando algo. “Como de aquí hasta… mm… ¡La galaxia enana Leo T! Es la galaxia más alejada de la nuestra, ¿sabes?” No puedo hacer otra cosa que reír mientras te abrazo.
No te diré lo pequeño que a mis ojos es el universo.
domingo, 4 de marzo de 2012
Una de esas despedidas
Últimamente soy muy consciente que estoy en uno de esos momentos. Un punto y aparte. A veces me comen las ganas, otras el miedo, y no sé bien a qué. Antes siempre había estado demasiado concentrada en el siguiente paso, nunca he sido de ideas claras, metas fijas. Me he dejado llevar por la corriente y estoy bastante contenta de donde he llegado. Pero ahora el siguiente paso esta tan claro que me desconcierta. Me ha hecho ser mucho más consciente del proceso. A veces me provoca un sabor tan agridulce que me dan ganas de llorar. Pura despedida. Sabes lo mal que se me dan y más una como esta. Siento añoranza por algo que aun no he perdido. Abandono por algo que aun no he dejado. Y me susurras con voz dulce “Futuro... futuro” como quien anticipa una fiesta. A veces me convences, otras sólo puedo llorar por lo que dentro de poco será pasado.
Porque en la vida no hay polvos de hada que valgan.
lunes, 30 de enero de 2012
Con tinta color plata
Ayer entre susurros, volvías a cantarme al oído tu perpetua melodía. Aquella llena de sueños y esperanzas. Ilusiones que me llenan la cabeza de pajaritos. Esa que me hace reír sin ninguna razón. Tu melodía, llena de vacío. Llena de mentiras. Confundiendo mi razón, engañando a mis sentidos. Pero con el sol vuelve tu afonía. Castigo a tus pecados nocturnos. Y una vez tu hechizo se desvanece, vuelvo a mi perpetua casilla en este tablero de ajedrez al que algunos llaman vida. Siempre ha sido así, negras contra blancas. Y luego, quizás, yo. Esa pieza paralizada, ajena, escondida en la esquina de su casilla, que sólo observa el desarrollo de la partida. Sin moverse, tentada de avanzar, pero sin saber qué lado escoger. Veo el premio de la partida con ansia. Colocado con pulcritud en el atril, con tapas color aceituna y bordes plateados. Resplandece como siempre lo ha hecho. El libro que siempre he deseado leer. Aquel que trae la verdad y el futuro. Y mi ansia no puede ser ya mayor. Y vuelvo a ver mis opciones, las dos casillas posibles a escoger. Negro o negro. Derecha o izquierda. Y ya no recuerdo siquiera el porqué sólo estan esas dos opciones. Ya no recuerdo ni que pieza era. Y vuelvo a escuchar tu melodía, pero esta vez es mi mente quien la canta. Y casi puedo oírte reír sentada en tu trono diurno. Pero te equivocas de persona. No eres consciente de que no me importa nada, ni este tablero, ni sus reglas y mucho menos tu melodía. Porque he decidido que nada me va a parar. Porque no me importa que mi elección deba ser negra. Yo escojo lo que quiero. Y es blanco y línea recta. Y me siento perversa y malvada al ver como todas las piezas me ven horrorizas, deteniendo la partida. Maravillada al oír tu grito consternado. Te he estropeado la diversión. Me rió casi enloquecida, última casilla y elijo convertirme en reina. Sé que todos queréis detenerme, pero no pararé, no os voy a dar ventaja. Porque voy a arrancar ese libro de su atril y a leer cada una de sus palabras. Y nadie me lo impedirá. Agarró los bajos de mi nuevo vestido y no me importa que mi corona se caiga en la carrera. Lo cojo extasiada y abro sus páginas con ansia. Y lloró. Sin límite ni fin. Sólo puedo llorar. Está en blanco. Ya nadie se mueve. La verdad ha sido dicha y las lágrimas caen sin parar. Ya sólo queda una cosa.
Felicidad al ver que puedo ser yo quien escriba todas y cada unas de las palabras de ese libro.
Felicidad al ver que puedo ser yo quien escriba todas y cada unas de las palabras de ese libro.
viernes, 13 de enero de 2012
Tic Tac
Sigues escondida tras veinte mil cortinas, intentando no ver lo que pasa a tu alrededor. No quieres ver que le han puesto pilas nuevas al reloj y el tiempo vuelve a correr. El tic tac amartillea tu cerebro y tú sólo te tapas los oídos evadiendo tus obligaciones. Lo que tú misma te impusiste. Porque sabes lo que tienes que hacer, los pasos que tienes que seguir, solamente no los quieres dar. Quita las cortinas, arráncalas de las ventanas y deja entrar la luz. La necesitas. Sé que esos propósitos jamás serán contados, que esos deseos no saldrán por tu boca, los seguirás guardando en algún rincón privado. Porque aun no eres capaz de abrirte, más bien no quieres hacerlo.
Eres una de aquellas solitarias.
Eres una de aquellas solitarias.
jueves, 5 de enero de 2012
Año Viejo
Creo que llegó el momento de hacer valoraciones de este año.Comenzó en aquel lugar al que a finales del año anterior había llegado. Sin saber apenas cómo, la verdad. El Ciclo de Turismo. A veces creo que debería dar gracias todos los días por haber acabado aquí, aunque no sé bien a quién. ¿Al destino? ¿O quizás a mí misma por no haber estudiado apenas para selectividad? Este ciclo ha hecho tanto por mí, me ha dado tanto. Seguridad, fortaleza, confianza, independencia. Futuro. Estoy encantada de estar en él, aunque últimamente no haga más que quejarme. Sé que esto será algo que recordare y añorare en los años venideros. En esta etapa he conocido a mucha gente nueva. La loca de mi profesora Fanny, que sin importar cuantos problemas mentales tenga me ha aportado mucho. Lidia, tan distinta a mí, me hace ver que tan intensa puede serla vida, lo que me río yo con sus líos amorosos. Antonio, me demuestra que no todos los canis son iguales, que algunos merecen mucho la pena. Toni, me hace ver cómo alguien puede personificar perfectamente un término, pomposidad. Zineb, aquellos que buscan la perfección se acercan más y más a la imperfección. Estefanía, me hace ver lo inmadura que soy. Ana, la diosa del esfuerzo y la tenacidad, me gustaría ser más disciplinada pero Merlín, entre dormir la siesta y ver la tele no me queda tiempo. Todos merecerían una mención, pero alargaría mucho esto y tampoco es que todos me aporten algo.
Siguiendo con el tema de las personas está Tefi. Está ahí desde que la conozco. Y debo decir, que igual que lo ha sido el ciclo, conocerla a ella también fue un punto inflexivo. No sólo por ser ella y adaptarse tan bien a mí. Si no porque fue como el inicio de otra etapa, una especie de auto-encuentro, que en aquel momento que estaba tan perdida me hacía mucha falta. También hay que decir que este año hemos estado un poco… mmm... en baja forma. Me tiene abandonada, pobre de mí.
Por último, pero no menos importante, mención especial para Dikra. Me encantas y lo sabes. Estuvimos todo un año en la misma clase, y aunque no recuerdo el momento exacto en que pasamos de compañeras de clase a amigas, se que fue ya casi al final. Y que profundizamos sobre todo ya en verano. ¿Te parece a ti normal eso? xD ¡Un año entero en la misma clase! Si es que…no podíamos hacer las cosas como el resto de los mortales, no. Tu personalidad me tiene enamorada. Me encanta que me entiendas, que pueda hablar contigo de todo, ya sea personal o meramente trivial. Intercambiar opiniones sin que eso acabe en una discusión. Me encanta que seas tan rara (lo normal aburre). Y ahora con lo del ciclo, me estoy acostumbrando demasiado a verte diariamente. ¿Qué hare yo el año que viene? Sabes que aquí estoy yo, con mi bate de béisbol, para lo que necesites.
Dejando la gente aparte, hay dos cosas remarcables. La primera, mi viaje a Oxford. Bendita Beca MEC. Gracias, gracias y más gracias. Que mal lo pase al principio, y que lejano parece ahora. Pero cuanto he aprendido de aquellas tres semanas (Eso sí… 0 Inglés). Sobre todo independencia. Te crees independiente hasta que te encuentras solo a kilómetros de tu casa en un país en el que no entienden ni pipa de lo que dices. Pero luego cuando estas allí lo primero que haces es llamar lloriqueando a tu madre. Nunca lo he pasado tan mal como aquellos primeros días. Allí conocí la verdadera magnitud de la palabra angustia. Hubo momentos en la cama en que no podía respirar, otros en los que simplemente me mataba a llorar. Finalmente al cuarto o quinto día acabe hundiendo aquello tras una capa de indiferencia o rutina. Conocí a mucha gente y me reí cantidad con ellos. Visite muchos lugares y vi realmente lo grande que era el mundo y lo distintas que podían ser dos culturas. Al final acabe llorando al despedirme de todos, incluso de aquellos que en un principio me hicieron sentir mal. Recuerdo aquellos días con mucho cariño. Es algo que me encantaría repetir.
Lo segundo, mi decisión de futuro, mi intención de estudiar la carrera de Marketing. Esta es una de las cosas más importantes que me hadado el ciclo. Me ha enseñado cuanto puede gustarme algo que prácticamente desconocía. Y estoy muy ilusionada con ello. Por eso quizás estoy tan irascible en clase, sé que pronto será el fin de esta etapa y pienso tanto en la siguiente que simplemente quiero que llegue ya. Impaciente como yo sola. Tengo ganas de independizarme e irme a vivir con Estefi (y Lucia), es que ya me imagino gritando algo como “Tefiiiiiiiii ven a ver este yaoiiiiiiiiiii” y me hace mucha gracia. O cuando lea los caps de Naruto y vaya a buscarla al grito de “Oh dios mio, oh dios mio”. Pero aun que me hace mucha ilusión, sé que echare mucho de menos el ciclo, que por un tiempo me sentiré vacía, sólo espero que salga bien.
Me conformo con que el año que viene sea tan bueno como este.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)