sábado, 27 de julio de 2013

El poder de lo absurdo

No puedo leer todos los fics, ni todos los libros o mangas, ni ver todas las series o películas. No puedo pretender eso porque nunca acabaría y me molesta mucho no acabar las cosas (siempre y cuando quiera hacerlo, claro). Ni la inmortalidad me ayudaría con semejante tarea. Por eso hay que ir de forma unitaria, leer este fic, ver esta peli, ojear este manga. Elegir uno entre tantos, entre demasiados a veces. 

Aquí es cuando entran los resúmenes o sinopsis. Pero al final no es esto lo que te acaba atrayendo, no es esto lo que te ayuda a decantarte. Es lo que tu propia mente es capaz de sacar de esa sinopsis, cuantos interruptores se encienden en tu inconsciente. Cuanto puedes ver de quién eres, fuiste, quieres o quisiste ser. Cuanto de tus miedos, ilusiones, sueños, temores, fantasías puede reflejar. Cuanto puede hacerte olvidar. Cuanta autoestima te puede dar. Cuanto podrás reír o llorar. Cuantas ganas de seguir adelante, incluso cuantas ganas de tirarte del primer precipicio que veas. No lo sé, todo el mundo busca cosas diferente. Y las encuentra en diferentes lugares o perspectivas. Por eso no hay historias buenas e historias malas. Para mí sólo están las que trasmiten y las que no. Luego está ya cuanto te puede o no trasmitir a ti, pero eso es otra historia. Pero al final es tu percepción de lo que la trama te puede aportar, tu predicción de lo que hay detrás de la sinopsis. Y cuando elegimos algo, siempre está la posibilidad de fallar.

Porque a veces el libro más vendido es sólo estiércol cagado por una mierda alimentada a base de excrementos. ¿Pero quién soy yo para decir que en la mierda no se puede ver nada reflejado? Cada cosa tiene su público, cada genero sus adeptos. No es como si yo nunca hubiera leído una mierda.

Pero a lo que viene todo este desvarío es a que al final acabo encontrando las cosas que más me gustan detrás de aquello que más estúpido y sin sentido encuentro en un principio. En esa pareja totalmente "imposible" que roza lo "abominable" y que de "ninguna manera" pueden estar juntos. Esa detrás de la que acabo encontrando simplemente perfección, no de la divina, no. Esa perfección humana llena de problemas, obstáculos, esa que tienes que alcanzar día a día y al final acaba siendo la definición de vida. En esa serie estúpida que conecta dimensiones a través de inodoros y charcos de agua en mitad de una calzada. Detrás de ese impensable Hogwarts donde Dumbledore promueve unas olimpiadas de absurdas actividades muggles. Esas historias que sólo acabas viendo después de haberlas descartado miles de veces, de haber escogido otras decenas de miles por encima de ellas. Y casi como última opción vuelves a acabar delante de ellas y te rindes, espero que al menos sea divertida. Y lo es, es divertida, completamente fascinante. Es la mejor jodida cosa que has visto en mucho tiempo. Y ríes y lloras y a veces simplemente ya no sabes que hacer. Y entra en esa pequeña lista de cosas que te cambian, de esas cosas que realmente te llegan y te enseñan algo. Por muy pequeño o estúpido que sea. Y te da ese nuevo prisma para ver las cosas aun cuando a veces crees que ya no hay más perspectivas posibles. 

Y maldita sea si no me gustaría a mí poder hacer algo así. Quiero dar un prisma a alguien, y me importará una reverenda mierda si a otros cientos de miles les deja indiferente. Porque sigo pensando que a veces es mejor ir de forma unitaria. 

viernes, 24 de agosto de 2012

Lo más importante

Sé que llorar no va a ayudar en nada. Ni siquiera para desahogarme, sólo lo va a hacer más real. Y es algo que sólo yo lo voy a entender.

Me parece tan difícil. Sé que después de esto no habrá vuelta atrás. El tiempo pasa y las cosas cambian. Todo sería más sencillo si no me hubiera involucrado tanto.

Sé que esto sólo se podrá traducir como "distancia". Y a día de hoy me duele pensarlo.

Espero, deseo, que simplemente se quede en "cambio".

lunes, 4 de junio de 2012

Y sólo quiero poner distancia

Estoy cansada. Malditamente cansada de toda esta surrealista situación. Hasta las narices de todo. De ti y de tu personalidad. De que a la mínima que te sientas atacada saltes como una gacela a la yugular. ¿No te cansas?  De tu recién adquirida (y bastante patética) inseguridad. De tu estrenada dependencia. ¿Realmente siempre fuiste así? ¿Tan ciega he estado? No te sabía tan parásito, tan eco de pensamientos ajenos, tan influenciable, moldeable. Supongo que estabas en un pedestal hecho por pura rutina y contra más se rompe más me molesta. Porque la razón tiene nombre y apellidos sin ser ella la culpable real. Porque eres sólo tú y tus anhelos escondidos. Y me cansa y me hace maldecirla sin conocerla, para evitar maldecirte a ti. Porque aún me queda algo de consideración. Algo que puede que se acabe después de esta semana. Pero por favor, no me hagas cerrar los ojos con tal de no mirarte. Casi tengo ganas de huir el tiempo que ella esté aquí.

Porque nunca hemos estado bien. Sólo manteníamos un equilibrio. Porque no casamos, porque estas ciega y egoísta. Y tienes la osadía de intentar refregarme el mio. Pero yo estoy orgullosa del mio, porque no tengo razón para no estarlo. Pero me pregunto cuanto llorarías si abriera la boca. No sabes de la misa la mitad y te las das de entendida. Se te escapa todo entre tus dedos y te crees llevar las riendas. Y estoy cansada, cansada, cansada. Y sólo quiero dormir y despertar el lunes que viene y fingir que nada ha ocurrido.

Te maravillaste al saber  mi número 1. Pero no es que fueras sustituida, es que hace mucho tiempo que dejaste ese puesto vacante. 

sábado, 12 de mayo de 2012

Al final eres tremenda

Tienes ese lado tremendamente cruel y demoniaco, que te tortura hasta a ti misma. Ese que te grita lo increíblemente estúpida que eres, que sabe donde tiene que pinchar para que sólo te quede cerrar los ojos con fuerza y rezar para que acabe. Rezar por mucho que no creas en Dios. Y te gustaría creer que ese ser pudiera marcar alguna diferencia. Pero sabes que no es así, que no hay nada que hacer, que tú eres el problema. Y tu lado oscuro te susurra al oído divertido, causando que rías entre lágrimas. Que te odies tanto. Y te gustaría abrir los ojos con venganza, pero sólo lo haces con contención.

Al final te da pena que sólo quede el interés.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Y eres cruel, cruel.

Y te tiemblan las manos, con pura ansia. Deseando teclear algo que sólo destruya. Buscando los puntos donde sabes que más dolor vas a encontrar. Y te tiemblan los hombros, cierras los ojos y aprietas los puños. Contente, contente. Y tienes que respirar, dejarlo pasar. Sientes hasta dolor, te comen las ansias. Sabes hacer daño y tienes ganas de hacerlo. Pero te contienes. Y sabes que ella nunca apreciara tu esfuerzo. No lo entenderá, no entenderá que habrías destruido a cualquier otro. Porque igual tenias que haber satisfecho su lado masoquista.

sábado, 28 de abril de 2012

Y son sueños

Últimamente tengo problemas para distinguir entre la realidad y los sueños. Tengo la sensación de olvidar cosas, de tener que hacer algo y no saber el qué. Sobre todo estos últimos días, que ni siquiera recuerdo lo que sueño. Y sólo queda la perpetua sensación del deber incumplido.

Dime que es lo que olvido hacer.

domingo, 8 de abril de 2012

No puc perdre


Sempre vaig pensar que no hi havia perquè lluitarEm vaig amagar darrera d'un vel al qual solia anomenar prudència quan en realitat només era covardia. Ara no deixo de pensar en allò que va ser. Em turmenta i es fica en els meus somnis. I les mans em tremolen en adonar-me de tot el ressò que hi ha dins meu. Perquè he de deixar-lo anar. Obrir els ulls acceptar que allò és una cosa que mai més tornaré a veure. I seguir. Aixecar-me i aprendre a córrer.

Aconseguir allò que va haver de ser sempre el meu objectiu.