No puedo leer todos los fics, ni todos los libros o mangas, ni ver todas las series o películas. No puedo pretender eso porque nunca acabaría y me molesta mucho no acabar las cosas (siempre y cuando quiera hacerlo, claro). Ni la inmortalidad me ayudaría con semejante tarea. Por eso hay que ir de forma unitaria, leer este fic, ver esta peli, ojear este manga. Elegir uno entre tantos, entre demasiados a veces.
Aquí es cuando entran los resúmenes o sinopsis. Pero al final no es esto lo que te acaba atrayendo, no es esto lo que te ayuda a decantarte. Es lo que tu propia mente es capaz de sacar de esa sinopsis, cuantos interruptores se encienden en tu inconsciente. Cuanto puedes ver de quién eres, fuiste, quieres o quisiste ser. Cuanto de tus miedos, ilusiones, sueños, temores, fantasías puede reflejar. Cuanto puede hacerte olvidar. Cuanta autoestima te puede dar. Cuanto podrás reír o llorar. Cuantas ganas de seguir adelante, incluso cuantas ganas de tirarte del primer precipicio que veas. No lo sé, todo el mundo busca cosas diferente. Y las encuentra en diferentes lugares o perspectivas. Por eso no hay historias buenas e historias malas. Para mí sólo están las que trasmiten y las que no. Luego está ya cuanto te puede o no trasmitir a ti, pero eso es otra historia. Pero al final es tu percepción de lo que la trama te puede aportar, tu predicción de lo que hay detrás de la sinopsis. Y cuando elegimos algo, siempre está la posibilidad de fallar.
Porque a veces el libro más vendido es sólo estiércol cagado por una mierda alimentada a base de excrementos. ¿Pero quién soy yo para decir que en la mierda no se puede ver nada reflejado? Cada cosa tiene su público, cada genero sus adeptos. No es como si yo nunca hubiera leído una mierda.
Pero a lo que viene todo este desvarío es a que al final acabo encontrando las cosas que más me gustan detrás de aquello que más estúpido y sin sentido encuentro en un principio. En esa pareja totalmente "imposible" que roza lo "abominable" y que de "ninguna manera" pueden estar juntos. Esa detrás de la que acabo encontrando simplemente perfección, no de la divina, no. Esa perfección humana llena de problemas, obstáculos, esa que tienes que alcanzar día a día y al final acaba siendo la definición de vida. En esa serie estúpida que conecta dimensiones a través de inodoros y charcos de agua en mitad de una calzada. Detrás de ese impensable Hogwarts donde Dumbledore promueve unas olimpiadas de absurdas actividades muggles. Esas historias que sólo acabas viendo después de haberlas descartado miles de veces, de haber escogido otras decenas de miles por encima de ellas. Y casi como última opción vuelves a acabar delante de ellas y te rindes, espero que al menos sea divertida. Y lo es, es divertida, completamente fascinante. Es la mejor jodida cosa que has visto en mucho tiempo. Y ríes y lloras y a veces simplemente ya no sabes que hacer. Y entra en esa pequeña lista de cosas que te cambian, de esas cosas que realmente te llegan y te enseñan algo. Por muy pequeño o estúpido que sea. Y te da ese nuevo prisma para ver las cosas aun cuando a veces crees que ya no hay más perspectivas posibles.
Y maldita sea si no me gustaría a mí poder hacer algo así. Quiero dar un prisma a alguien, y me importará una reverenda mierda si a otros cientos de miles les deja indiferente. Porque sigo pensando que a veces es mejor ir de forma unitaria.
No hay comentarios:
Publicar un comentario