sábado, 12 de mayo de 2012

Al final eres tremenda

Tienes ese lado tremendamente cruel y demoniaco, que te tortura hasta a ti misma. Ese que te grita lo increíblemente estúpida que eres, que sabe donde tiene que pinchar para que sólo te quede cerrar los ojos con fuerza y rezar para que acabe. Rezar por mucho que no creas en Dios. Y te gustaría creer que ese ser pudiera marcar alguna diferencia. Pero sabes que no es así, que no hay nada que hacer, que tú eres el problema. Y tu lado oscuro te susurra al oído divertido, causando que rías entre lágrimas. Que te odies tanto. Y te gustaría abrir los ojos con venganza, pero sólo lo haces con contención.

Al final te da pena que sólo quede el interés.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Y eres cruel, cruel.

Y te tiemblan las manos, con pura ansia. Deseando teclear algo que sólo destruya. Buscando los puntos donde sabes que más dolor vas a encontrar. Y te tiemblan los hombros, cierras los ojos y aprietas los puños. Contente, contente. Y tienes que respirar, dejarlo pasar. Sientes hasta dolor, te comen las ansias. Sabes hacer daño y tienes ganas de hacerlo. Pero te contienes. Y sabes que ella nunca apreciara tu esfuerzo. No lo entenderá, no entenderá que habrías destruido a cualquier otro. Porque igual tenias que haber satisfecho su lado masoquista.