sábado, 12 de mayo de 2012

Al final eres tremenda

Tienes ese lado tremendamente cruel y demoniaco, que te tortura hasta a ti misma. Ese que te grita lo increíblemente estúpida que eres, que sabe donde tiene que pinchar para que sólo te quede cerrar los ojos con fuerza y rezar para que acabe. Rezar por mucho que no creas en Dios. Y te gustaría creer que ese ser pudiera marcar alguna diferencia. Pero sabes que no es así, que no hay nada que hacer, que tú eres el problema. Y tu lado oscuro te susurra al oído divertido, causando que rías entre lágrimas. Que te odies tanto. Y te gustaría abrir los ojos con venganza, pero sólo lo haces con contención.

Al final te da pena que sólo quede el interés.

No hay comentarios:

Publicar un comentario