A veces me fascino con una intensidad sólo igual a la con
que me odio. Afortunadamente estas últimas son bastante escasas. Lo cual habla
muy bien sobre mi salud mental. Porque todo el mundo tiene razones por las que
odiarse y yo no iba a ser una excepción, quizás hasta tengo demasiadas. Pero no
soy de las que se recrean con la parte oscura de las cosas, ni siquiera con la mía.
Lejos de eso, son muchas más las veces que me fascino, que me encanto hasta que
me dan ganas de agitarme a mí misma, enloquecidamente encantada. Y me da igual
que nadie vea esa parte de mí, porque secretamente me encanta que sólo sea mía.
Quizás soy posesiva incluso conmigo misma. Y me rió tontamente, sin que nadie
entienda por qué, incluso aunque segundos antes hubiera estado llorando. Sin
duda sería la loca perfecta. Crearía un mundo de fantasía en el cual todo el
mundo desearía vivir. Pero sé que me dejaría increíblemente vacía (volvemos a
hablar de mi buena salud mental). Porque
amo la realidad tanto como la odio. A algunos les sonara desquiciado, a mí me
parece el equilibrio perfecto.
Porque sería la loca perfecta y eso me hace aun más cuerda.
Loca estás, pero para darse cuenta de eso no hace falta ser demasiado observador, sólo hay que verte reír desquiciadamente xD
ResponderEliminarEstá bien que te fascines, es sano, procura que siga así la cosa y no termines como yo xD
~♥
Eres genial , eso es lo que eres. Y me refiero a eso cuando te digo lo del positivismo no es pintarlo de rosa ni crear otra realidad , es ver la mierda como la mierda y no como lo que domina tu vida y en lo que te tienes que restregar.
ResponderEliminarQue desagradable me ha quedado el ejemplo , pero tu me entiendes , me gusta quienes somos y ese par de agallas que tenemos para aceptarnos a nosotras mismas.